Ultrasonido…¡5 minutos y ya!

El tiempo y las dosis de aplicación del ultrasonido dependerá de varios factores, la patología, el área de tratamiento, el cabezal y la intensidad a la que programe el equipo.

Para entender un poco mejor esto, creo que es importante conocer algunos conceptos básicos del ultrasonido, como el BNR (ratio de no homogeneidad del haz ultrasónico). Esto influye directamente en la aplicación del cabezal, obligando a redirigir el haz en todas las direcciones bajo el cabezal a fin de evitar la concentración continuada en el mismo punto.

Resultado de imagen para bnr ultrasonido

En la imagen se representa el BNR y como este varía según la frecuencia portadora del ultrasonido. Por otra parte, este haz se vuelve menor en la periferia del cabezal dependiendo del tamaño. Un valor de este ratio bueno se considera que sea de 5:1 o 6:1, esto significa que el centro la energia es 5 o 6 veces mayor que en la periferia; relaciones mayores, son de cuidado ya que puede generar exceso de energía en el centro y una posible lesión al paciente.

Dado que el haz ultrasónico no es homogéneo por todo el cabezal, provoca interferencias y nódulos de potencia que primero convergen, inmediatamente después se concentran y con posterioridad se difractan y mantienen cierto paralelismo. Esto explica que en el campo cercano se concentre mayor energía y en el campo lejano, esta, se disipe.

El ultrasonido tiene varias efectos biofísicos, dentro de estos se describe:

  • Aumento de temperatura de los tejidos superficiales y profundos (efectos térmicos)
    • Los efectos térmicos del ultrasonido, como la aceleración del metabolismo, la reducción o el control del dolor y del espasmo muscular, la aceleración de la velocidad de conducción nerviosa, el aumento del flujo de sangre y el aumento de la extensibilidad de partes blandas, son los mismos que los obtenidos con otras modalidades de calentamiento, aunque el ultrasonido genera una efecto de endotermia.
    • Se debe tener en cuenta que el ultrasonido calienta más los tejidos con coeficientes de absorción altos.
    • Los tejidos con coeficientes de absorción altos son generalmente aquéllos
      con un contenido de colágeno alto, mientras que los tejidos con un coeficiente de absorción bajo suelen tener un alto contenido de agua.
  • Efectos no térmicos o efectos mecánicos.
    • El ultrasonido genera cambios asociados a efectos mecánicos, como la cavitación, la microcorriente y la corriente acústica. Cuando se aplica el ultrasonido en modo pulsátil, con un ciclo de trabajo del 20% o menos, el calor generado durante el tiempo activo del ciclo se dispersa durante el tiempo inactivo, resultando en un aumento neto no cuantificable de la temperatura.
    • Se ha observado que el ultrasonido con una intensidad media baja aumenta los valores de calcio intracelular y aumenta la permeabilidad de la piel y de la membrana celular. También, aumenta la degranulación de los mastocitos
      y la liberación de factor quimiotáctico e histamina. También favorece la respuesta de los macrófagos y aumenta la tasa de síntesis proteica de los fibroblastos y de las células de los tendones.

A pesar de que estos dos efectos se consideran, como aislados, ambos ocurren en alguna medida con todas las aplicaciones del ultrasonido. Es por esto que habitualmente, se menciona que al aplicar el ultrasonido de modo pulsado nos ayuda en el proceso inflamatorio agudo y la aplicación continua sería útil en la etapa de proliferación y en la de maduración celular.

Por otra parte hay autores que refieren que el ultrasonido sería pro-proliferativo y pro-inflamatario, en cualquiera de sus dos modalidades. Si analizamos el punto anterior, respecto a los efectos biológicos del ultrasonido en modo pulsado, nos podemos dar cuenta que la mayoría estan asociados al proceso inflamatorio agudo. Con lo cual nos hace pensar que el ultrasonido no es, como muchos dicen “ANTIINFLAMATORIO”, si no más bien, sería proinflamatorio, acelerando el proceso de inflamación y de esta manera pudiese acortar los tiempos de este proceso, pero jamás deteniéndolo o frenándolo.

Respecto a los tiempos e intensidades de tratamiento dependera de la zona a tratar, el efecto que quiera lograr. Pero para ellos debo considerar el tamaño del cabezal, la frecuencia a la que quiera trabajar (1 o 3 MHz), el tejido diana y el estadio de la lesión. Muchas veces, el fisioterapeuta no realiza una aplicación adecuada del ultrasonido porque no considera que tenga efectos reales. El factor que menos considera el profesional, a mi parecer es el tiempo, ya que las aplicaciones son muy cortas y esto genera que no se logren los efectos nombrados anteriormente y esto a su vez implica que el terapeuta considere que este medio físico no sea útil.

¿Cuanto es el tiempo máximo que haz aplicado el ultrasonido?

 

 

 

2 respuestas a “Ultrasonido…¡5 minutos y ya!

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