Microcorrientes…¡¡si no se siente, no hace efecto!!

Microcorrientes

Las microcorrientes (MCs) es una terapia que emite una señal pulsada, que no puede ser sentida ni vista, la cual, a su vez, deposita una corriente eléctrica en el tejido que interactúa con la electroquímica básica del cuerpo. Dentro de sus características se destacan, intensidad menor de 1 mA, generalmente con frecuencias variables muy bajas, por debajo de los 30 Hz, y duty cicle del 50 %. Las microcorrientes aceleran los procesos naturales de recuperación del cuerpo:

• Mejora el flujo sanguíneo.
• Aumenta la perfusión y revascularización tisular local
• Reduce el edema, el dolor y promueve una regeneración más rápida de los tejidos y la cicatrización de heridas.

Constituye una estimulación eléctrica que actúa a nivel subsensorial. Sus parámetros físicos la predestinan a una acción directa sobre la célula y los elementos subcelulares, fundamentalmente del tejido conjuntivo y vascular. Es utilizada, en la práctica,
en casos en que existe daño hístico asociado a inflamación, ya que el bajo nivel de estimulación eléctrica,ha demostrado una facilitación en los procesos de reparación de los tejidos en las diferentes etapas de este proceso.

En 2002, la FDA de Estados Unidos, otorgó la aprobación al mercado para el uso clínico de los dispositivos estimulación electrica con microcorrientes para tratar ciertas heridas crónicas (por ejemplo, úlceras en diabetes, úlceras por presión (estadio III o IV), úlceras por éstasis y arteriales) que habían fallado, las terapias convencionales de tratamiento de heridas.

Las tres fases de curación son inflamación, proliferación y remodelación; estoys determinan la cicatrización fisiológica de heridas. El proceso normal de curación, en heridas crónicas, se ve interrumpido por una fase de inflamación prolongada. Los estudios en animales y humanos sugieren que las microcorrientes, puede ayudar a disminuir la duración de la fase inflamatoria, aumentando así la tasa de curación, reduciendo la formación de edema o reduciendo los patógenos en el área de la herida y disminuyendo su motilidad.

En un modelo de miembro inferior de rata, se encontró que una microcorriente aplicada, estimulaba el movimiento de la albúmina marcada con colorante azul en los vasos linfáticos, aumentaba la presión oncótica y atraía líquidos hacia los vasos, reduciendo así la formación de edema en la extremidad. Además, otro estudio en ratas que comparó los efectos terapéuticos de la terapia de microcorriente y la terapia con láser en el proceso de curación de heridas informó que una microcorriente fue efectiva para reducir la reacción inflamatoria

Por otra parte, los efectos antibacterianos de MCs también ayudan a reducir la inflamación. Al respecto, se conoce que todos los microbios Gram (-) y Gram (+) en el área de la herida tienen una carga negativa. La polaridad positiva del campo eléctrico, atrae a los microbios y disminuye su motilidad, lo que reduce la respuesta inflamatoria causada por bacterias. En un estudio se demostró que la aplicación de la polaridad positiva tuvo mayores efectos antibacterianos que la polaridad negativa, mejorando la recuperación de la herida.

Por otra parte, se ha visto que las microcorrientes disminuyen la actividad de factor nuclear kappa B (NF-κB), que se considera como un factor y un target molecular clave, porque modula muchos tipos de genes que rigen las respuestas inmunes e inflamatorias.

Durante la inflamación, como respuesta fisiológica para la recuperación de una lesión, se describe que durante la fase proliferativa ocurren los “eventos” cruciales para asegurar el cierre exitoso de la herida. En esta fase, la formación de nuevos vasos sanguíneos ocurre a través de la bifurcación y la extensión de los capilares existentes, un proceso indispensable para la curación exitosa de heridas. Se ha demostrado que las MCs induce importantes respuestas pre-angiogénicas en células endoteliales maduras in vitro.

Además de promover la angiogénesis, se ha comprobado que la estimulación de microcorriente aumenta el flujo sanguíneo y promueve la circulación sanguínea local. Se demostró que  la tasa de flujo sanguíneo de la extremidad inferior aumentó, con la aplicación de MCs en pacientes con insuficiencia venosa crónica.

Además, en un modelo de porcino con heridas por escisión de 0,3 mm, la corriente continua (50-300 μA) condujo a un aumento en la síntesis de colágeno desde los días 5 a 7, lo que se atribuyó a un aumento del número de células productoras de colágeno. Este aumento en el número de células podría deberse a la proliferación o la quimioatracción, dentro de la herida. Los campos eléctricos parecen jugar un papel importante en el control de la actividad de los fibroblastos en el proceso de curación de heridas.

Teniendo en cuenta estos antecedentes sobre las microcorrientes y lo que pueden generar a nivel fisiológico, considero que es una herramienta sumamente útil en la resolución de algunas patologías. Esta entrada estuvo únicamente, enfocado a sus aplicaciones en los procesos inflamatorios, en la próxima entrada presentaré algunos antecedentes sobre su efecto analgésico y de coordinación muscular en algunos casos.

¿y tú utilizas microcorrientes?

 

 

 

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